Pocas cosas delatan tanto un riego mal gestionado como ver los aspersores funcionando en plena tormenta. Un programador sin ninguna información del exterior repite el mismo programa día tras día, llueva o haga sol, y eso se traduce en agua desperdiciada, plantas encharcadas y facturas más altas.
Los sensores de lluvia y los sensores de humedad del suelo son la forma más sencilla de dar a tu programador algo de sentido común. En este artículo te explicamos cómo funcionan, en qué se diferencian, cuál conviene en cada caso y qué tener en cuenta al instalarlos.
Cómo funciona un sensor de lluvia
El sensor de lluvia más extendido en jardinería doméstica utiliza unos discos higroscópicos que se hinchan al mojarse. Cuando ha caído una cantidad de agua determinada, los discos accionan un interruptor que interrumpe el riego. Al secarse, vuelven a su tamaño y el programador recupera su funcionamiento normal.
- Suele permitir ajustar el umbral de lluvia a partir del cual corta, girando un anillo o un tornillo.
- El tiempo que tarda en reactivar el riego depende del sol y el viento, lo que imita en cierto modo el secado del suelo.
- Existen versiones con cable y versiones inalámbricas.
Es un dispositivo sencillo, barato en relación con el agua que ahorra y útil sobre todo en primavera y otoño, cuando las lluvias son irregulares.
Cómo funciona un sensor de humedad del suelo
El sensor de humedad mide directamente el contenido de agua del suelo en la zona de raíces. Según el tipo, lo hace midiendo la conductividad eléctrica, la capacitancia o la tensión con la que el suelo retiene el agua. Cuando la humedad está por encima del umbral que fijas, el riego se suspende; cuando baja, se permite.
Su ventaja es que responde a lo que realmente le pasa a la planta: no solo a la lluvia, también al rocío, a un día nublado o a un riego manual que hayas dado. Su inconveniente es que la lectura corresponde al punto donde está enterrado, por lo que hay que elegir bien su ubicación.
Comparativa rápida
| Aspecto | Sensor de lluvia | Sensor de humedad |
|---|---|---|
| Qué detecta | Lluvia caída | Agua disponible en el suelo |
| Ubicación | Exterior, a cielo abierto | Enterrado en la zona de raíces |
| Precisión | Orientativa | Mayor, pero puntual |
| Instalación | Muy sencilla | Algo más delicada |
| Uso ideal | Césped y riego por aspersión | Zonas homogéneas, goteo, huerto |
Compatibilidad con el programador
Antes de comprar un sensor, comprueba que tu programador tiene una entrada de sensor. La mayoría de programadores de 24 V actuales la incluyen, normalmente con dos bornes marcados y un puente que hay que retirar al conectar el sensor. Algunos programadores a batería también la tienen, pero no todos.
Si tu programador no tiene entrada, en algunos casos el sensor se puede intercalar en el cable común de las electroválvulas, de forma que al activarse corta la alimentación. Es una solución válida en baja tensión de 24 V, pero consulta el manual del fabricante. Cualquier trabajo en la parte de 230 V del programador debe hacerlo un instalador cualificado.
Muchos programadores permiten además indicar qué estaciones obedecen al sensor y cuáles no. Es útil, por ejemplo, para que un sector de macetas bajo un porche siga regando aunque llueva, porque allí no llega el agua.
Dónde colocarlos
Sensor de lluvia
- A cielo abierto, sin aleros, árboles ni paredes que lo protejan de la lluvia.
- Fuera del alcance de los propios aspersores, para que no se active con el riego.
- A una altura accesible para revisarlo y limpiarlo.
Sensor de humedad
- En una zona representativa del sector, ni la más soleada ni la más sombría.
- A la profundidad de las raíces activas: poco profundo en césped, más profundo en arbustos.
- Lejos de bordes, caminos o zonas donde se acumule agua.
Ajuste y mantenimiento
Un sensor no sustituye a una buena programación. Primero ajusta tiempos y frecuencias según la estación y después deja que el sensor corrija los días de lluvia o de suelo húmedo. Revisa de vez en cuando:
- Que el sensor de lluvia no tenga hojas, polvo o nidos que impidan su funcionamiento.
- Que el interruptor de anulación del programador no se haya quedado en posición de omitir sensor.
- Que las sondas de humedad sigan bien en contacto con el suelo tras labores de jardinería.
Para quien quiera ir un paso más allá, en riego de huerto o agrícola existen sondas de lectura de humedad y conductividad del suelo y tensiómetros que permiten decidir los riegos con datos objetivos.
Preguntas frecuentes
¿Un sensor de lluvia sirve en zonas donde llueve poco?
Sí. Precisamente en climas secos cada lluvia aprovechada cuenta, y evita regar justo después de una tormenta de primavera u otoño.
¿Puedo poner sensor de humedad en un jardín con varios sectores?
Sí, pero un único sensor solo representa la zona donde está. Si los sectores son muy distintos, conviene que el sensor actúe solo sobre los sectores parecidos a su ubicación.
¿El sensor sustituye al modo lluvia del programador?
Lo complementa. El modo lluvia es manual y tienes que acordarte de activarlo y desactivarlo; el sensor lo hace solo.
Si quieres saber si tu programador admite sensor o qué modelo encaja con tu instalación, consúltanos en el 910 70 30 21 o en info@jardinmania.com.
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