Mantener un jardín verde con veranos largos y secos, como los del centro peninsular, tiene un coste en agua que no es pequeño. Además, cada vez más municipios aplican limitaciones de riego en épocas de sequía, así que conviene consultar la ordenanza de tu ayuntamiento y tener una instalación preparada para regar con menos.
La buena noticia es que la mayor parte del agua que se desperdicia en un jardín se pierde por motivos fáciles de corregir: horarios poco adecuados, emisores mal elegidos, fugas o programas que no se cambian en todo el año. Estos son diez trucos prácticos para ahorrar agua sin que tus plantas lo noten.
Cuándo y cuánto regar
1. Riega de noche o a primera hora
Regar en las horas de más calor hace que buena parte del agua se evapore antes de llegar a las raíces. Programa los riegos de madrugada o al amanecer, cuando hay menos viento y menos evaporación. Además, la presión de red suele ser más estable a esas horas.
2. Ajusta el programa a cada estación
Un programa pensado para julio es excesivo en abril o en octubre. Revisa tiempos y frecuencias al menos al cambiar de estación. Muchos programadores tienen una función de ajuste estacional en porcentaje que permite subir o bajar todos los tiempos de golpe sin reprogramar cada estación.
3. Añade un sensor de lluvia o de humedad
Un sensor evita que el riego se active después de una tormenta o cuando el suelo aún está húmedo. Es una inversión pequeña que se nota especialmente en primavera y otoño.
4. Riega menos veces pero más profundo
Los riegos cortos y diarios solo mojan la capa superficial y acostumbran a las raíces a quedarse arriba, donde el suelo se seca antes. En arbustos y árboles es mejor regar con menos frecuencia y más tiempo, para que el agua llegue a la zona profunda y las raíces la sigan. En césped, en suelos que lo permitan, dividir un riego largo en dos ciclos más cortos ayuda a que el agua infiltre sin escurrir.
Mejora la instalación
5. Pasa al goteo todo lo que no sea césped
Setos, arbustos, árboles, macizos y jardineras se riegan mucho mejor por goteo que por aspersión. El agua se aplica junto a la raíz, sin mojar hojas ni caminos y con mucha menos evaporación. Si hoy riegas setos con difusores, cambiarlos a riego por goteo es probablemente la medida que más agua te ahorrará.
6. Separa el riego por sectores
Césped, arbustos y árboles necesitan cantidades distintas. Si todo riega a la vez y con el mismo tiempo, alguna zona recibirá de más. Divide la instalación en sectores homogéneos, con su propia electroválvula y su propio programa.
7. Usa goteros autocompensantes y filtra el agua
En terrenos con pendiente o ramales largos, los goteros normales dan más caudal al principio que al final. Los autocompensantes mantienen un caudal estable dentro de su rango de presión y reparten el agua por igual. Y un buen filtro evita atascos, que a menudo se compensan regando más tiempo del necesario.
8. Revisa fugas y emisores cada temporada
Un difusor roto, una junta que gotea o una tubería pinchada pueden perder mucha agua sin que te des cuenta, sobre todo si el riego funciona de noche. Al menos una vez al año:
- Pon en marcha cada sector manualmente y recórrelo.
- Busca charcos, zonas más verdes de lo normal o emisores que no levantan.
- Corrige el ángulo de difusores que mojan paredes, aceras o la calle.
- Comprueba la lectura del contador con el riego parado: si avanza, hay una fuga.
Cuida el suelo y elige bien las plantas
9. Acolcha el suelo
Cubrir la tierra con corteza de pino, gravilla, restos de poda triturados u otros acolchados reduce la evaporación, mantiene la temperatura del suelo más estable y frena las malas hierbas, que también compiten por el agua. Además, sobre un acolchado la tubería de goteo queda protegida del sol.
10. Elige plantas adaptadas y reduce la pradera
El césped es la superficie que más agua consume del jardín. No hace falta eliminarlo, pero sí plantearse si toda la superficie necesita serlo. Sustituir parte por macizos de plantas mediterráneas, aromáticas o gramíneas ornamentales, regados por goteo, reduce mucho el consumo. Agrupa las plantas según sus necesidades de agua para poder regarlas en el mismo sector.
Resumen rápido
| Medida | Dificultad | Impacto |
|---|---|---|
| Cambiar horario de riego | Muy baja | Medio |
| Ajuste estacional | Muy baja | Alto |
| Sensor de lluvia | Baja | Medio |
| Acolchado | Baja | Medio |
| Pasar arbustos a goteo | Media | Alto |
| Reducir superficie de césped | Media-alta | Muy alto |
Para empezar, en JardinManía te recomendamos dos pasos: revisar el programador y pasar a goteo las zonas que hoy riegas por aspersión sin necesidad. Encontrarás todo lo necesario en goteros para jardinería y en programadores de riego.
Preguntas frecuentes
¿Es mejor regar por la noche o al amanecer?
Ambas opciones son buenas. Regar al amanecer reduce el tiempo que las hojas permanecen mojadas, lo que puede ayudar a prevenir hongos en zonas húmedas.
¿El goteo sirve para el césped?
Existe goteo subterráneo para césped, pero requiere un diseño cuidadoso. En la mayoría de jardines domésticos el césped se sigue regando por aspersión.
¿Cada cuánto debo cambiar el programa de riego?
Como mínimo con cada cambio de estación, y también tras olas de calor o periodos de lluvia prolongada.
Si quieres que te ayudemos a revisar tu instalación para gastar menos agua, llámanos al 910 70 30 21 o escríbenos a info@jardinmania.com.
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