En riego solemos pensar en cantidad, pero la calidad del agua pesa tanto como el volumen, sobre todo en riego por goteo y en fertirrigación. Dos parámetros resumen buena parte de esa calidad: el pH y la conductividad eléctrica (CE).
Si cultivas un huerto, tienes frutales o llevas una pequeña explotación, entender estos dos valores te ayuda a aprovechar mejor el abono, a evitar obstrucciones en los goteros y a detectar problemas antes de que se vean en las hojas. En esta guía te explicamos qué mide cada uno, por qué importa y cómo controlarlo sin complicarte.
Qué es el pH del agua de riego
El pH indica si el agua es ácida, neutra o alcalina, en una escala de 0 a 14. Un valor de 7 es neutro; por debajo es ácido y por encima, alcalino. Es una escala logarítmica, así que pasar de pH 7 a pH 8 no es un cambio pequeño: la alcalinidad se multiplica.
En buena parte del interior peninsular, incluida la Comunidad de Madrid, es habitual encontrar aguas y suelos con tendencia alcalina y con bicarbonatos. Eso no es un problema en sí, pero tiene consecuencias prácticas que conviene conocer.
Por qué importa el pH
- Disponibilidad de nutrientes: con pH alto, elementos como el hierro, el manganeso o el fósforo se bloquean y la planta no los absorbe aunque estén presentes. La clorosis férrica (hojas amarillas con nervios verdes) es el síntoma típico.
- Precipitados en goteros: el agua alcalina y rica en bicarbonatos favorece que se formen depósitos de cal dentro de goteros y tuberías, sobre todo con calor.
- Eficacia del abonado: en fertirrigación, muchos fertilizantes se comportan mejor en un rango ligeramente ácido. Por eso es frecuente acidificar la solución nutritiva.
Como orientación general, en fertirriego se suele trabajar con una solución ligeramente ácida, en torno a 5,5–6,5, aunque el valor ideal depende del cultivo, del suelo y del tipo de abono. Si tienes dudas, apóyate en un análisis de agua y en el criterio de un técnico agrícola.
Qué es la conductividad eléctrica (CE)
La conductividad eléctrica mide la capacidad del agua para conducir la corriente, y eso depende de la cantidad de sales disueltas. Cuantas más sales, mayor CE. Es, por tanto, una forma rápida de estimar la salinidad del agua o de la solución de abono.
Se expresa en varias unidades que conviene no confundir:
| Unidad | Equivalencia |
|---|---|
| dS/m (decisiemens por metro) | 1 dS/m = 1 mS/cm |
| mS/cm (milisiemens por centímetro) | 1 mS/cm = 1.000 µS/cm |
| µS/cm (microsiemens por centímetro) | Habitual en medidores de bolsillo |
Por qué importa la conductividad
- Estrés salino: si la CE del agua o del suelo es alta, a la planta le cuesta más absorber agua, aunque el suelo esté húmedo. Crece menos y puede mostrar puntas de hoja quemadas.
- Control del abonado: al añadir fertilizante, la CE sube. Medir la CE del agua antes y después de la inyección te dice cuánto abono estás aportando realmente.
- Acumulación en el suelo: con riego localizado y poca lluvia, las sales tienden a concentrarse en el borde del bulbo húmedo. Vigilarlo te permite planificar riegos de lavado.
Cada cultivo tolera un nivel de salinidad distinto, así que lo más útil es conocer la CE de tu agua de partida y observar su evolución.
Cómo medir pH y CE
Hay tres niveles de control, según el tamaño de tu instalación:
- Análisis de laboratorio: lo ideal al empezar o al cambiar de fuente de agua (pozo nuevo, depósito, red). Te da pH, CE, bicarbonatos, cloruros, sodio y otros datos para decidir.
- Medidores portátiles: de bolsillo o de mano, sirven para comprobaciones periódicas del agua, de la solución nutritiva o del drenaje. Los tienes en nuestros equipos de lectura de pH.
- Control en continuo: en instalaciones con fertirrigación, un equipo de control mide el pH en línea y acciona la dosificación de ácido para mantener el valor de consigna.
Consejos para que las lecturas sean fiables
- Calibra los medidores con las soluciones tampón que indique el fabricante, con la frecuencia que recomiende.
- Enjuaga el electrodo con agua destilada entre muestras y guárdalo con su solución de conservación; un electrodo seco se estropea.
- Toma las muestras siempre en el mismo punto (por ejemplo, a la salida del cabezal o en el último gotero) para poder comparar.
Cómo corregir el pH y la conductividad
Corregir el pH del agua de riego suele significar acidificar: se inyecta un ácido apto para uso agrícola en la red mediante un sistema de dosificación. El Venturi o una bomba dosificadora, gobernados por un equipo de control de pH, permiten ajustar la dosis sin ir a ojo. Los ácidos son productos peligrosos: manipúlalos siempre con guantes y gafas, sigue la ficha de seguridad y nunca añadas agua sobre el ácido concentrado.
La conductividad, en cambio, no se baja con productos: si el agua de partida es salina, las opciones son mezclarla con otra de mejor calidad (por ejemplo, agua de lluvia almacenada), ajustar el abonado para no sumar sales innecesarias, elegir cultivos más tolerantes y programar riegos de lavado que desplacen las sales fuera de la zona de raíces.
pH, CE y mantenimiento de la instalación
El agua alcalina y dura atasca goteros con frecuencia. Además de filtrar, muchas instalaciones hacen limpiezas ácidas periódicas de la red según indique el fabricante de goteros; controlar el pH en continuo reduce esa necesidad.
Si además mides la humedad y la salinidad directamente en el suelo con una sonda de CE y humedad, tendrás la foto completa: lo que entra por el gotero y lo que realmente encuentra la raíz.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo medir el pH y la CE?
En un huerto doméstico, basta con hacerlo al inicio de temporada y cuando cambies de abono o de fuente de agua. En fertirrigación profesional conviene medir a diario o tener control en continuo.
¿Puedo usar tiras de pH en lugar de un medidor?
Sirven para hacerse una idea aproximada, pero su precisión es limitada. Para ajustar dosis de ácido o abono es mejor un medidor electrónico calibrado.
¿El agua de red de Madrid necesita corrección?
Depende de la zona y del uso. Para riego ornamental normalmente no, pero en fertirrigación o con problemas de cal en goteros puede convenir. Un análisis o una lectura con medidor te sacará de dudas.
Si quieres empezar a medir y controlar la calidad de tu agua, echa un vistazo a nuestros equipos de pH y conductividad o escríbenos a info@jardinmania.com o llámanos al 910 70 30 21 y te ayudamos a elegir.
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