Cuando montas un riego por goteo, una de las primeras dudas es qué gotero elegir. En las tiendas verás goteros «normales» y goteros «autocompensantes», con precios y prestaciones distintos. La diferencia no es menor: de ella depende que todas tus plantas reciban la misma cantidad de agua o que unas se encharquen mientras otras pasan sed.
Vamos a ver cómo funciona cada tipo y en qué situaciones merece la pena uno u otro.
Cómo funciona un gotero normal
Un gotero normal, también llamado no compensante, deja pasar el agua a través de un laberinto interno que reduce la presión y la convierte en gotas. Su caudal depende directamente de la presión a la que llega el agua: si la presión sube, sale más agua; si baja, sale menos.
En una línea corta y llana, con presión estable, funcionan muy bien. El problema aparece cuando la línea es larga o hay desniveles: los goteros del principio reciben más presión que los del final, y los de la parte baja de una pendiente más que los de la parte alta. Resultado: el reparto del agua deja de ser uniforme.
Cómo funciona un gotero autocompensante
El gotero autocompensante incorpora una membrana elástica que se deforma según la presión. Cuando la presión sube, la membrana se cierra un poco más; cuando baja, se abre. Así mantiene un caudal prácticamente constante dentro de un rango de presiones que indica el fabricante.
Eso significa que el primer gotero y el último de una línea larga, o el de la parte alta y el de la parte baja de un talud, aportan la misma cantidad de agua.
Comparativa
| Aspecto | Gotero normal | Gotero autocompensante |
|---|---|---|
| Caudal | Varía con la presión | Constante dentro de su rango |
| Líneas largas | Pierde uniformidad | Mantiene uniformidad |
| Terrenos con pendiente | Poco recomendable | Muy recomendable |
| Presión mínima | Baja | Necesita un mínimo para compensar |
| Precio | Menor | Algo mayor |
Cuándo usar goteros normales
- En líneas cortas y en terreno llano.
- En macetas y jardineras con pocos goteros por línea.
- Cuando la presión disponible es muy baja, por ejemplo con un depósito elevado sin bomba, ya que los autocompensantes necesitan una presión mínima para trabajar.
- Cuando el presupuesto es muy ajustado y la instalación es pequeña.
En estos casos un gotero normal bien regulado puede dar un resultado perfectamente válido. Tienes opciones en goteros para jardinería.
Cuándo usar goteros autocompensantes
- En líneas largas, por ejemplo un seto perimetral.
- En jardines con desniveles, taludes o bancales.
- Cuando quieres que todas las plantas reciban exactamente lo mismo y calcular con precisión los litros.
- En sectores con muchos goteros, donde las pérdidas de carga a lo largo de la tubería son mayores.
Puedes ver modelos en goteros autocompensantes pinchados.
Una variante útil: el autocompensante antidrenante
Al apagar el riego, la tubería se vacía por los goteros más bajos, que siguen goteando un rato. Eso produce charcos al pie de unas plantas y retrasa el inicio del siguiente riego en las demás, porque la tubería tiene que volver a llenarse.
Los goteros autocompensantes antidrenantes cierran cuando la presión cae por debajo de un umbral, de modo que la tubería permanece llena. Son especialmente útiles en pendientes y en riegos cortos y frecuentes. Encontrarás este tipo en goteros autocompensantes antidrenantes.
Un ejemplo para verlo claro
Imagina un seto de cipreses a lo largo de una valla de 30 m, con la parte final del jardín algo más baja que el inicio. Con goteros normales, los del principio de la línea recibirán más presión que los del final y, además, la parte baja acumulará el agua que escurre al apagar el riego. Es probable que veas plantas amarillentas por exceso de agua en un extremo y otras con las puntas secas en el otro.
Con goteros autocompensantes, todas las plantas recibirán un caudal muy parecido. Y si además son antidrenantes, la tubería no se vaciará por la parte baja, de modo que el riego empezará a la vez en todo el seto. En cambio, para tres jardineras en un balcón, alimentadas desde un grifo y con pocos goteros, un gotero normal cumple sin problema.
Consejos para acertar
- Revisa el rango de presión del gotero y compáralo con la presión real de tu instalación.
- Instala regulador de presión si la red supera lo recomendado por el fabricante; incluso los autocompensantes tienen un máximo.
- No mezcles caudales distintos en una misma planta sin motivo; complica el cálculo de litros.
- Usa siempre filtro: tanto los normales como los autocompensantes se atascan con partículas.
- Coloca el gotero a cierta distancia del tronco en plantas grandes, para que las raíces se extiendan.
Preguntas frecuentes
¿Los goteros autocompensantes se atascan más?
No necesariamente. Lo que más influye en los atascos es la calidad del filtrado y del agua. Con buen filtro, ambos tipos funcionan bien durante años.
¿Puedo mezclar goteros normales y autocompensantes en la misma línea?
Se puede, pero pierdes la ventaja de la uniformidad. Es mejor usar un único tipo por línea o por sector.
¿Qué caudal de gotero elijo?
En jardinería lo más habitual son caudales entre 2 y 4 l/h. Elige en función de la planta y del suelo, y ajusta después el tiempo de riego.
Si tienes dudas sobre qué gotero encaja con tu terreno y tu presión, consúltanos en info@jardinmania.com o en el 910 70 30 21. Te ayudamos a elegir sin complicaciones.
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