Con veranos cada vez más secos y un agua de red que no es barata, recoger la lluvia del tejado es una de las formas más sencillas de reducir el consumo en el jardín. No hace falta una gran obra: con un bajante, un filtro y uno o varios depósitos puedes almacenar agua para regar macetas, huerto o arbustos durante semanas.
Te contamos cómo calcular cuánta agua puedes recoger, qué depósito elegir, cómo conectarlo y cómo usar esa agua después con una bomba o por gravedad.
Cuánta agua puedes recoger de tu tejado
El cálculo básico es muy sencillo: 1 mm de lluvia equivale a 1 litro por metro cuadrado. Multiplica la superficie en planta del tejado que vierte a un bajante por los milímetros de lluvia y aplica un coeficiente de pérdidas por evaporación, salpicaduras y primer lavado. Como referencia orientativa, en tejados de teja o chapa se suele contar con aprovechar en torno a un 75–90 % de lo que cae.
Ejemplo: un tejado de 80 m² con una tormenta de 10 mm genera unos 800 litros brutos, de los que podrías almacenar algo más de 600. Una sola tormenta de otoño puede llenar un depósito mediano.
Para saber cuánto llueve en tu zona, consulta los datos climáticos de la AEMET para tu localidad. En el interior peninsular, como en Madrid, la lluvia se concentra en otoño y primavera y el verano es muy seco, así que el depósito sirve sobre todo para regar en primavera sin tirar de la red y para alargar la reserva hasta principios de verano.
Qué depósito elegir
Depósitos de polietileno
Son los más habituales en jardín: ligeros, resistentes a la corrosión y fáciles de instalar. Conviene que sean opacos o de color oscuro, porque la luz favorece la aparición de algas dentro.
Depósitos apilables o modulares
Los depósitos de polietileno apilables permiten empezar con uno y añadir más módulos conectados entre sí cuando necesites capacidad. Son muy prácticos en patios estrechos o junto a una pared, donde un depósito cilíndrico grande no cabe.
Depósitos enterrados
Ahorran espacio y mantienen el agua fresca y a oscuras, pero requieren excavación, un depósito apto para enterrar y casi siempre una bomba para sacar el agua. Son una opción para obra nueva o reformas grandes.
| Tipo | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|
| Superficie individual | Económico, instalación inmediata | Ocupa espacio, capacidad limitada |
| Apilable o modular | Ampliable, se adapta a espacios estrechos | Más conexiones que revisar |
| Enterrado | No se ve, agua fresca, gran capacidad | Obra y bomba obligatoria |
Cómo conectar el depósito al bajante
- Limpia los canalones y coloca una rejilla o filtro de hojas en la entrada del bajante.
- Instala un colector o filtro de bajante: desvía el agua hacia el depósito y deja pasar la suciedad gruesa. Muchos modelos incluyen un sistema de primer lavado que descarta los primeros litros, los más sucios.
- Coloca el depósito sobre una base firme y nivelada. Recuerda que 1.000 litros de agua pesan una tonelada: no lo pongas sobre una terraza sin comprobar que la estructura lo soporta.
- Prevé un rebosadero que devuelva el exceso al bajante o a una zona de infiltración, lejos de los cimientos.
- Tapa bien el depósito para evitar mosquitos, caídas de animales y la entrada de luz.
Cómo usar el agua: gravedad o bomba
Si el depósito está elevado y solo vas a llenar regaderas o regar con manguera unos metros más abajo, puede bastar con la gravedad y un grifo en la parte baja. Ten en cuenta que cada metro de altura de agua aporta apenas 0,1 bar, así que la gravedad no da presión suficiente para difusores ni aspersores, y apenas para goteo de baja presión en tramos cortos.
Para regar con goteo, manguera o un pequeño programador, lo normal es instalar una bomba. Las bombas de jardín de superficie o los grupos de presión con calderín aspiran del depósito y mantienen una presión estable. Si el depósito está enterrado, una bomba sumergible con interruptor de nivel es la opción más cómoda. Para la conexión eléctrica de la bomba, usa una toma exterior protegida con diferencial y, si hay que tirar línea nueva, confíala a un instalador cualificado.
Antes del goteo, instala siempre un filtro: el agua de lluvia arrastra polvo y restos del tejado que pueden obstruir los emisores.
Mantenimiento y calidad del agua
- Limpia canalones y filtro del bajante al menos antes y después del otoño.
- Vacía y limpia el fondo del depósito una vez al año para eliminar sedimentos.
- En invierno, en zonas con heladas, vacía grifos y tuberías expuestas, y deja algo de margen en el depósito para que el hielo no lo deforme.
- El agua de lluvia almacenada es apta para riego, no para beber ni para uso doméstico sin tratamiento.
Algunos municipios tienen ordenanzas que regulan o incluso fomentan la recogida de pluviales; consulta la de tu ayuntamiento si vas a hacer una instalación grande o enterrada.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño de depósito necesito?
Depende de la superficie de tejado y del uso. Para macetas y un pequeño huerto, unos cientos de litros ya marcan la diferencia; para regar un jardín mediano en primavera, varios miles. Los modelos apilables permiten empezar con poco y ampliar.
¿El agua de lluvia es buena para las plantas?
Sí, en general es muy adecuada: no lleva cal ni cloro, por lo que las plantas acidófilas la agradecen y los goteros se calcifican menos.
¿Se puede conectar el depósito al programador de riego?
Sí, con una bomba que dé presión constante. Lo ideal es que la bomba arranque sola al detectar la caída de presión cuando el programador abre la válvula.
Puedes ver los distintos formatos y capacidades en nuestra sección de depósitos. Si quieres ayuda para dimensionar el depósito y la bomba según tu tejado y tu jardín, escríbenos a info@jardinmania.com o llama al 910 70 30 21.
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