Cuando necesitas sacar agua de una tubería ya instalada para alimentar un nuevo sector, un grifo o un ramal de goteo, la solución más limpia suele ser un collarín de toma. Permite hacer una derivación sin cortar la tubería ni meter una te, lo que ahorra tiempo y reduce puntos de fuga.
Es una pieza muy habitual en riego agrícola y también en instalaciones de jardín con tubería general de polietileno. En esta guía te contamos qué es, cómo elegir la medida y cómo instalarlo correctamente.
Qué es un collarín de toma
Un collarín de toma es una abrazadera que se cierra alrededor de la tubería principal y que tiene una salida, normalmente roscada hembra. Lleva una junta que sella contra la pared del tubo. Una vez montado, se perfora la tubería a través de la salida y ya tienes una toma de agua lateral.
Los más comunes en riego son los collarines de polipropileno, ligeros, resistentes a la corrosión y fáciles de montar con tornillos.
Ventajas frente a cortar y poner una te
- No hay que cortar la tubería ni desmontar tramos.
- Se puede instalar en tuberías con poco margen de movimiento, por ejemplo ya enterradas.
- Permite derivaciones de menor diámetro que la tubería principal sin piezas de reducción adicionales.
- Es rápido de montar y de sustituir.
Cómo elegir la medida
Un collarín se define por dos medidas:
- Diámetro de la tubería principal: el diámetro exterior del tubo de polietileno (por ejemplo 32, 40, 50, 63 mm…). Debe coincidir exactamente; un collarín de otra medida no sellará.
- Medida de la salida: la rosca de la derivación (por ejemplo 1/2″, 3/4″, 1″…). Elígela según el caudal que necesite el ramal.
| Comprueba | Por qué |
|---|---|
| Diámetro exterior del tubo | El collarín debe abrazar el tubo sin holgura |
| Presión nominal de la tubería y del collarín | Ambos deben soportar la presión de trabajo de la red |
| Rosca de salida | Debe casar con el enlace, válvula o grifo que vayas a montar |
| Caudal del ramal | Una salida pequeña limita el caudal de la derivación |
Como norma general, la salida no debería superar aproximadamente la mitad o dos tercios del diámetro de la tubería principal, para no debilitarla. Consulta las indicaciones del fabricante del collarín.
Herramientas necesarias
- Collarín de la medida adecuada y sus tornillos.
- Una herramienta de perforación: broca de corona adecuada o un sacabocados específico para polietileno.
- Llave o destornillador para los tornillos.
- Cinta de teflón o sellador apto para roscas de agua.
- Un trapo para limpiar la superficie del tubo.
Instalación paso a paso
- Corta el agua y vacía la tubería si es posible. Aunque existen técnicas para perforar en carga con herramientas específicas, en una instalación doméstica o pequeña lo más seguro es trabajar sin presión.
- Limpia la zona del tubo donde irá el collarín. Retira tierra, arena y cualquier resto que pueda impedir que la junta asiente bien.
- Coloca la junta en su alojamiento y posiciona el collarín con la salida en la dirección que quieras para la derivación (habitualmente hacia arriba o de lado, nunca hacia abajo si arrastra sedimentos).
- Aprieta los tornillos en cruz y de forma progresiva, para que la presión sobre la junta sea uniforme. No te pases de fuerza: puedes deformar el tubo o romper el collarín.
- Perfora la tubería a través de la salida, con la broca o sacabocados perpendicular al tubo. Retira el disco cortado y las virutas para que no acaben en goteros o válvulas.
- Monta la derivación: enrosca el enlace, la válvula o el racor con teflón en la rosca.
- Abre el agua poco a poco y revisa que no haya fugas en la junta ni en la rosca. Deja la zanja abierta unas horas antes de taparla.
Errores frecuentes
- Medida de tubo equivocada: confundir diámetro interior y exterior, o usar un collarín de 32 en un tubo que no es de 32.
- Taladro pequeño: perforar con una broca demasiado fina limita mucho el caudal de la derivación.
- No retirar las virutas: los restos de plástico viajan por la red y atascan goteros o electroválvulas.
- Apretar en exceso o de un solo lado: la junta queda descentrada y acaba goteando.
- Instalar sobre una zona dañada: marcas, rayas profundas o abolladuras del tubo impiden un buen sellado.
Collarines y otros accesorios
Además del collarín, en una derivación suele hacer falta algún enlace, una válvula de corte o una reducción. En nuestra categoría de collarines y accesorios de polipropileno tienes las piezas habituales para completar la instalación. Si vas a derivar para un nuevo sector, piensa también en colocar una llave de corte justo a la salida del collarín: facilita futuras reparaciones.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner un collarín en tubería de PVC?
Existen collarines para PVC, pero no son los mismos que para polietileno. Elige siempre el collarín indicado para el material y diámetro de tu tubería.
¿Cuántos collarines puedo poner en una misma tubería?
Los que necesites, siempre que estén separados entre sí y que el caudal total de las derivaciones no supere lo que la tubería principal puede transportar.
¿Un collarín gotea con el tiempo?
Bien montado, no. Si aparece una fuga, suele deberse a una junta mal asentada o a tornillos que se han aflojado; reapriétalos en cruz o sustituye la junta.
Si necesitas ayuda para elegir la medida de collarín o completar tu derivación, consulta nuestra categoría de collarines o llámanos al 910 70 30 21.
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